La isla de Brač en Croacia es una verdadera obra maestra mineral, y es en este impresionante escenario donde el Domaine Stina elabora sus vinos. El nombre "Stina" significa "piedra" en el dialecto local, un homenaje vibrante a esos suelos blancos y pedregosos que se sumergen literalmente en las aguas turquesas del Adriático. Este terroir único, acariciado por las brisas marinas, confiere a las uvas una frescura y una mineralidad sorprendentes.
Bol, en esta isla paradisíaca, es un lugar donde el arte y la naturaleza se encuentran, inspirando a los viticultores de Stina a buscar la excelencia. El trabajo aquí es de una precisión de orfebre, cada fila de viña se vendimia a mano. Stina domina el arte de sublimar las variedades locales como el Pošip, pero también el Chardonnay, combinando las técnicas tradicionales croatas con herramientas modernas. Esta atención meticulosa permite extraer la esencia aromática de las bayas, ofreciendo vinos de una pureza increíble, reflejos fieles de su isla natal. Stina es una invitación a saborear el alma de una Croacia vitivinícola elegante y llena de carácter.