La historia del Domaine Saint-Marc comienza con una hermosa amistad y una visión compartida en el corazón de Borgoña. En 1980, tres cómplices unieron sus fuerzas y pasiones para adquirir sus primeras viñas en las Hautes Côtes de Beaune, sentando las bases de lo que se convertiría en una referencia. El espíritu emprendedor y el amor por el terroir borgoñón los impulsaron a crecer.
Progresivamente, el dominio extendió su alcance a denominaciones míticas. En 2005, tras varias adquisiciones estratégicas, Saint-Marc puso sus manos en parcelas de Santenay, Pommard, Meursault y Beaune. Este mosaico de 5,5 hectáreas les ofrece una variedad de expresiones del Pinot Noir y Chardonnay, reflejo de la diversidad geológica de la Côte de Beaune.
Este Domaine revela toda su finura gracias a un enfoque meticuloso. En la viña, el trabajo es cuidadoso para garantizar una cosecha de calidad óptima. La bodega, ampliada y modernizada, permite asegurar una vinificación y crianza en la pura tradición borgoñona, a menudo en barricas y tanques. Esta exigencia da sus frutos: el 80 % de la producción se embotella con orgullo, ofreciendo vinos que honran la elegancia de la región.