Tres generaciones y el alma de un abuelo, Onésime, cuidan de esta masía situada en el Hérault. La historia del Domaine Mas Onésime tiene sus raíces antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando el abuelo materno adquirió las primeras parcelas. Emmanuel, el padre, tomó el relevo, desarrollando el viñedo al ritmo de la bodega cooperativa.
El verdadero renacimiento se forja en 1999, cuando Olivier Villanueva, enriquecido con estudios enológicos realizados por todo el mundo, se une a la explotación familiar. Él infunde una nueva filosofía, la del respeto absoluto por la tierra. El dominio, situado en el municipio de Cabrerolles, despliega sus viñas en laderas a 300 metros de altitud, en el corazón de la AOP Faugères. Aquí, el suelo de esquistos y arcillo-calcáreo es el rey. Desde 2013, las viñas han dado el paso a la agricultura ecológica y evolucionan hacia la biodinámica. Este enfoque activa la vida del suelo para exaltar en los vinos la mineralidad de los esquistos, la frescura de los bosques de altura y los aromas de la garriga. Esta aventura familiar revela cosechas precisas, reflejo de un terroir preservado.