En el corazón de la denominación Cairanne, Marcel Richaud es mucho más que un viticultor: es el alma de un terroir que ha elevado a la cima del Valle del Ródano. El Domaine Richaud es sinónimo de vino "vivo", impulsado por la filosofía de Marcel, quien siempre ha buscado expresar la autenticidad de sus 59 hectáreas de viñedos.
Su compromiso es inquebrantable: certificado orgánico por Ecocert, el trabajo se realiza con absoluto respeto por la naturaleza. Aquí, las vides se podan en vaso, la vendimia se hace a mano y el suelo se trabaja mecánicamente para preservar su fertilidad natural. Esta meticulosa atención en los viñedos de Cairanne da lugar a cosechas de una finura notable, con una línea pura que conecta directamente la copa con la tierra.
Hoy, Thomas y Claire Richaud llevan adelante este legado familiar, inyectándole una energía joven y una pasión por el arte y la música, que se refleja incluso en las etiquetas del Primeur. El dominio firma vinos que no engañan, que se dirigen al paladar con sobriedad y elegancia, y provocan una vibración única, la de las grandes mesas del mundo. Es la armonía perfecta entre el hombre, la vid y el vino.