El excepcional terroir chileno cobra todo su sentido en el Domaine Las Niñas. Imaginen viñas que se extienden entre dos extremos majestuosos: la frescura vivificante del océano Pacífico y la grandiosidad de la cordillera de los Andes. Aquí es donde la historia de la familia Dauré echó raíces en 1996.
Lo que hace tan especial a este viñedo es su microclima único. Los días son lo suficientemente cálidos para garantizar la madurez de las uvas, pero las noches frescas, barridas por la corriente de Humboldt, ofrecen un descanso saludable a la vid, preservando así la frescura y el equilibrio aromático de los futuros vinos. Es esta danza perfecta entre el calor y la frescura la que forja la identidad de las cosechas de Santa Cruz.
El alma del domaine son "Las Niñas" (las niñas), que asumieron el desafío de plantar y establecer este viñedo, transformándolo en un sueño chileno realizado gracias a un trabajo arduo. Sus esfuerzos dieron origen a vinos que encarnan la energía y la pureza del país. El Domaine Las Niñas ofrece una puerta vibrante a la viticultura chilena de gran altitud.