Herencia de seis generaciones de viticultores, la Familia Lafage perpetúa un amor incondicional por el Roussillon desde 1798. Hoy, Jean-Marc y Éliane están al mando de esta vasta finca que se extiende sobre más de 200 hectáreas de tierra, de las cuales 138 son viñedos. Su filosofía es simple: sublimar el mosaico de los terroirs roussilloneses con audacia y creatividad.
El Domaine Lafage abarca los paisajes duros y típicos del País Catalán, desde las alturas de Fenouillèdes hasta la costa mediterránea, cerca de Perpiñán. Esta diversidad permite capturar una paleta aromática única, ofreciendo a cada cosecha una expresión, frescura y elegancia singulares. El mas de piedras antiguas, donde la Casa ha establecido su domicilio, es un punto de referencia auténtico en la ruta que conduce al mar. Comprometido con una viticultura regenerativa, el Domaine está decididamente orientado hacia el futuro, mientras honra un pasado bicentenario. La ambición de Jean-Marc y Éliane es clara: producir grandes vinos sinceros, en total armonía con su entorno.