Los hermanos Bret, figuras emblemáticas del Mâconnais, tienen una filosofía sencilla: hacer vibrar el terroir de Borgoña solo con la fuerza de lo vivo. Este Domaine La Soufrandière no es solo un asunto familiar, es un acto de fe hacia la naturaleza, concretado con su conversión a la agricultura ecológica y biodinámica desde el año 2000. Han encontrado, en esta agricultura respetuosa, la manera de expresar con intensidad la personalidad única de sus parcelas.
En el corazón de su trabajo, el equipo cuenta con una colaboradora excepcional: Coquette, una yegua fiel que labra meticulosamente las viñas. Su paso por los suelos borgoñones preserva el equilibrio natural de la tierra, garantizando que cada uva capture la esencia mineral y afrutada del Mâconnais. Esta atención al detalle, esta búsqueda de la armonía perfecta entre el hombre, el animal y la vid, confiere a sus vinos una finura y una energía singulares. El Domaine firma chardonnays puros y vibrantes que cuentan la historia de una región esculpida para los grandes blancos.