Cuatro siglos de historia se arraigan en el Domaine la Casenove, un lugar donde el tiempo parece haberse detenido. Imagina una masía auténtica, construida con ladrillos y guijarros, vigilada por antiguos vestigios templarios, que respira el alma profunda del Rosellón. Desde hace 400 años, la familia Montès moldea este terruño con una fervor inquebrantable.
Esta longevidad única revela la pasión de una línea familiar que ha sabido preservar la herencia de sus 50 hectáreas de una sola pieza. Estas parcelas, ubicadas en las Aspres, forman un verdadero mosaico geológico, ofreciendo vinos que expresan con potencia y finura la complejidad de su suelo. Aquí, las viñas viejas, algunas de ellas con la venerable edad de 62 años, ofrecen frutos concentrados, impulsados por el sol intenso y la Tramontana.
El Domaine la Casenove firma vinos que conjugan la historia de la región con una modernidad asumida. Cada sorbo es una inmersión en este paisaje mediterráneo único, donde la garriga y los guijarros rodados dibujan cosechas de una riqueza excepcional. El Languedoc-Rosellón se revela aquí en todo su esplendor.