El apego a la tierra y a la tradición no es una palabra vacía en el Domaine Guy Farge. La historia de esta familia de viticultores del Valle del Ródano septentrional se remonta a 1920, cuando el señor Henri Farge adquirió las primeras parcelas. Durante décadas, el arduo trabajo de los Farge consistió en cultivar uvas excepcionales, destinadas a la bodega cooperativa.
Fue en 2007, impulsado por una pasión transmitida, cuando Guy Farge decidió dar un paso esencial: vinificar sus propias uvas y construir su bodega en el corazón del Domaine familiar. Al hacerlo, ancla su saber hacer entre las prestigiosas denominaciones de Cornas y Saint-Péray.
Desde 2011, el Domaine Farge se extiende sobre 20 hectáreas de viñedos. Lo que impresiona aquí es el profundo respeto por el ciclo natural, encarnado por la valiosa presencia del caballo, que trabaja la tierra. Este método ancestral subraya una filosofía clara: producir vinos auténticos, reflejos fieles de un terroir que solo espera expresarse. El Domaine firma cosechas potentes y elegantes, símbolos de este hermoso renacimiento familiar.