A los pies del pintoresco pueblo de Rasteau se extiende el dominio Gramiller, cuyo nombre proviene del paraje de la Montagnette. Mucho más que un simple lugar de producción, es un verdadero laboratorio de vida donde Frédéric Julien y Marie-Pierre trabajan sin descanso por la excelencia ambiental, con la certificación ecológica en mano desde 2007.
Esta pasión por lo vivo dicta todas las prácticas agrícolas. La pareja se esfuerza por dinamizar los suelos, nutriéndolos y cuidándolos para garantizar una expresión pura y vibrante del terruño. Es en estas tierras, típicas del Valle del Ródano meridional, donde las cosechas obtienen su estructura elegante y su potencia afrutada, características de los vinos de Rasteau.
Pero en Gramiller, la aventura no se detiene en las cepas. Impulsados por una curiosidad insaciable, Frédéric y Marie-Pierre han extendido su compromiso ecológico a la cervecería. Así elaboran su propia cerveza, cuyo malta proviene de la agricultura bio. Este doble saber hacer, que combina vinos de alta calidad y cervezas artesanales, revela a una pareja de productores comprometidos, a la vez apasionados y rigurosos, que firma una viticultura orientada hacia el futuro.