En el corazón de Ardèche, la familia Gallety cultiva un sueño desde 1974. Mucho más que un simple viñedo, esta finca familiar es un pequeño ecosistema donde la vid ocupa solo 15 hectáreas de un territorio de 80, el resto se reparte entre huertos, bosque y matorral. Esta diversidad paisajística es el alma de Saint-Montan y se refleja en el equilibrio de los vinos.
Durante más de treinta años, Alain y su hijo David-Alexandre han unido su saber hacer para esculpir vinos excepcionales del Ródano. Su colaboración es una danza armoniosa, donde la experiencia del padre se encuentra con la energía del hijo. Juntos, honran un compromiso de calidad inquebrantable. Cada gesto cuenta, desde la vendimia completamente manual de las uvas hasta la última etapa del embotellado. La minuciosidad y la pasión animan esta transmisión generacional. El Domaine Gallety revela vinos con una estructura noble, que ofrecen una aromática generosa de frutas negras y especias, con una bebida inmediata. Estas cosechas, nacidas de bajos rendimientos, son el testimonio perfecto del carácter único de esta tierra del Valle del Ródano.