Mucho más que simples viticultores, la familia del Domaine Fontaine du Clos es ante todo experta en la vida de la vid. Establecidos en Sarrians, en el corazón del Vaucluse, acumulan un saber hacer raro: son tanto productores de vino como viveristas vitícolas. Esta doble función les confiere un dominio absoluto del ciclo de la planta, desde el esqueje hasta la botella, permitiéndoles una comprensión íntima de su terroir.
La audacia es la firma de sus cosechas. Lejos de limitarse a las variedades clásicas del Valle del Ródano, les gusta sorprender. En sus filas prosperan variedades menos comunes pero fascinantes, como el Caladoc, el Marselan e incluso el Nielluccio, a menudo asociado con Córcega. Estas elecciones muestran una voluntad de experimentación y una capacidad para sacar lo mejor de cada plantación. Así, el dominio firma vinos sabrosos y generosos, que reflejan una pasión familiar transmitida durante décadas por un trabajo arduo y un terroir querido. Es la alquimia perfecta entre tradición e innovación la que da a sus vinos esa personalidad única y atractiva.