Cuatro siglos de historia se arraigan en el Domaine Fabrice y Antonin Lacour. Desde 1622 en Saint-Sernin-du-Plain, el saber hacer vitivinícola se teje aquí a través de las generaciones, demostrando que las grandes historias de Borgoña solo esperan ser contadas.
Hoy, es un dúo padre e hijo, Fabrice y Antonin, quienes elaboran los vinos en 14 hectáreas situadas en el corazón de las Côtes du Couchois. Esta denominación, vecina de la Côte Chalonnaise y en pleno auge, cuenta con suelos arcillosos triásicos, perfectos para expresar la finura del Pinot Noir.
¿Su credo? Una viticultura razonada que honra el terroir mientras mira hacia el futuro. El dominio afirma su compromiso plantando nuevas parcelas con vides anchas, un método pensado para minimizar el uso de insumos. Este gesto, simple y fuerte, revela su voluntad de dejar que la naturaleza guíe el carácter de los vinos. Es la alquimia entre tradición secular y modernidad sostenible la que ofrece a sus cuvées esta estructura franca y esta fruta vibrante, típicas de los mejores embajadores de Borgoña. Un dominio familiar donde cada botella cuenta una herencia.