Frente a la majestuosidad del Pic du Canigou, el Domaine des trois orris se aferra a las alturas del Rosellón, un terroir de altitud único en Languedoc-Rosellón. Es a 600 metros, en estas laderas de esquistos y arenas graníticas bañadas por el sol, donde Xavier y Cyrille, dos hermanos animados por la pasión por el país catalán, cambiaron radicalmente de vida para embarcarse en la aventura vitivinícola.
Desde 2014, este dúo de viticultores escribe una partitura biológica donde la intervención humana es discreta, dejando que el ecosistema endémico ocupe todo su lugar. Lejos de las prácticas estandarizadas, su filosofía es impactar el vino al mínimo para capturar la expresión más pura de estas vides salvajes, mecidas por la Tramontana e iluminadas por las águilas pirenaicas. El Domaine des trois orris firma vinos sabrosos, de una complejidad y frescura raras, que testimonian la identidad y riqueza de cada parcela. Es un trabajo de paciencia y convicción que revela cosechas con un carácter afirmado, lejos de los insumos y lo más cercano posible a la tierra.