Cuatro generaciones ya han labrado esta tierra, y hoy es Jean-Hubert Lebreton, la quinta, quien insufla una nueva energía al Domaine des Rochelles, apoyado por su esposa Christelle. La herencia familiar, que se remonta al siglo XIX, está sólidamente arraigada en el Valle del Loira, en el corazón de las denominaciones Anjou Villages Brissac y Coteaux de l'Aubance. Este Domaine es más que una simple explotación; es un compromiso profundo con un terroir de excepción.
Las viñas prosperan en suelos arcillo-esquistosos y de grava, abrazando el clima oceánico que caracteriza esta zona. Esta composición única da lugar a vinos tintos potentes y estructurados, como el famoso Anjou Villages Brissac, así como a blancos secos y licorosos elaborados a partir del Chenin. Domaine des Rochelles firma cosechas que combinan finura y estructura, interpretando con pasión y modernidad el alma histórica del Anjou. Es el encuentro para los amantes de vinos que cuentan una historia de familia y naturaleza preservada.