La armonía del terruño es lo que busca Markus Conrad en el Domaine des Féraud. Originalmente trompetista consumado y empresario, la llamada del Var fue más fuerte que la de la partitura o los negocios. A los 50 años, este apasionado lo dejó todo para embarcarse en la aventura vitivinícola en Provenza-Alpes-Costa Azul, una reconversión que revela un agudo sentido de la precisión.
Para este amante de la región de Vidauban, la vid es una sinfonía: exige escucha, ritmo y una pureza absoluta. El Domaine des Féraud se gestiona con un rigor biológico, preservando celosamente un capital terruño considerado invaluable.
En sus vinos se encuentra la emoción de una melodía bien construida: blancos y rosados limpios y afrutados, pensados para la vivacidad, y tintos estructurados destinados a envejecer con elegancia. Markus Conrad aporta una filosofía donde la viticultura es una forma de arte, y cada botella es una invitación a compartir. Es un Domaine que firma Côtes de Provence auténticos, donde la transformación del hombre se traduce en la excelencia en la copa. Un flechazo que suena justo.