La audacia es el primer sabor que se encuentra en el Domaine DeCalage, en el Languedoc-Rosellón. Antigua jurista, Nathalie Delbez eligió cambiar el bullicio de los tribunales por el de los viñedos, demostrando que basta una pasión ardiente para arriesgarlo todo.
Este dominio, arraigado en el terroir de La Méjanelle cerca de Montpellier, es un verdadero refugio de paz, protegido del ajetreo urbano. Las viñas se benefician de un clima mediterráneo y prosperan en un suelo de "Grès" compuesto por guijarros rodados por el Ródano hace miles de años. Esta especificidad geológica confiere a los vinos una hermosa mineralidad.
Nathalie Delbez defiende allí una viticultura biológica rigurosa, prolongando una historia familiar que se remonta a 1867. Combina armoniosamente las tradiciones campesinas con innovaciones respetuosas con el medio ambiente. El dominio revela cosechas que honran las variedades locales — Garnacha, Cariñena (algunas viñas datan de 1947), Monastrell, Syrah, Rolle y Roussanne. Cada botella refleja la precisión de su compromiso y el equilibrio encontrado entre la mujer y su tierra. Sus vinos cuentan una hermosa historia de reconversión exitosa y profundo respeto por el patrimonio languedociano.