Una fortaleza de la historia gascona. El Castillo de Vacquié domina con orgullo la ciudad histórica de Lectoure, una antigua ciudad que ha atravesado las épocas, desde el oppidum galaico-romano hasta la capital de los Condes de Armagnac. Esta residencia ancestral se encuentra en el suroeste de Francia, en tierras cuyo legado se remonta mucho más allá de la historia del vino. De hecho, si el nombre de Lectoure te suena, puede ser porque el mismo Victor Hugo, en Nuestra Señora de París, comparaba sus defensas y sus matacanes con los de la catedral.
Esta finca produce vinos nacidos de un terroir singular, donde las viñas se extienden sobre una meseta caliza cubierta por una fina capa de arcilla, el ingrediente secreto que aporta estructura y riqueza. Comprometidos con una agricultura biológica desde 2008, los viticultores del Castillo de Vacquié han optado por la excelencia y el respeto por la vida. Aquí, la naturaleza es la dueña, produciendo no solo vinos auténticos de las Côtes de Gascogne, sino también un Armagnac reconocido, perpetuando una tradición que es motivo de orgullo para la región.