Los viñedos del Domaine de Toasc se extienden sobre las alturas de Niza, ofreciendo un panorama único sobre el Mediterráneo. Esta posición en las colinas de Niza confiere a los vinos una tipicidad notable, propia de la denominación Bellet, una de las más discretas y prestigiosas de Francia. Bernard Nicoletti, el alma de esta casa familiar de 15 hectáreas, perpetúa aquí una tradición vitivinícola que también se nutre de la cultura olivarera, con dos hectáreas dedicadas a los olivos.
Este terroir excepcional se realza con las variedades autóctonas que definen la personalidad de los vinos de la Costa Azul. El ambiente es único: Bernard Nicoletti hizo erigir cuatro columnas que dan al dominio un aire majestuoso, reminiscencia de la época romana. Es esta alianza entre la historia, el clima templado por la proximidad del mar y la pasión familiar la que revela vinos de gran finura y una elegancia que no deja a nadie indiferente. El Domaine de Toasc expresa la esencia misma del arte de vivir mediterráneo.