La antorcha de la tradición se enciende con un viento de juventud en el Domaine de Montine. Es en Grignan, en el corazón vibrante de la Drôme Provençale, donde esta historia familiar se arraiga profundamente. La renovación comenzó en 1987, cuando los hermanos Claudy y Jean-Luc dieron nueva vida a este viñedo con la ambición de valorizar este terroir único del Valle del Ródano. Hoy, el impulso lo llevan sus hijas, Mélina y Camille. Estas dos viticultoras infunden una energía moderna y femenina, sin dejar de ser fieles a los valores de respeto y humildad legados por sus mayores.
Su compromiso con una viticultura sostenible no es un eslogan, sino un pilar fundamental para proteger sus tierras. Apoyándose en las ventajas naturales de la región y adoptando un enfoque duradero, elaboran vinos que son la expresión pura de su entorno. El Domaine de Montine revela así cosechas precisas y llenas de dinamismo, capturando la esencia de los vinos de Grignan-les-Adhémar. Es la armonía perfecta entre la herencia familiar y una mirada decididamente orientada hacia el futuro, ofreciendo botellas que deleitan el paladar y el alma.