En el corazón de Languedoc-Rosellón, el Domaine de Mirabeau alberga una ambición tan rara como magnífica: ser la primera explotación vitivinícola de inserción social en Francia. Desde 2018, Pauline y Jean-Charles cultivan esta doble excelencia, donde el compromiso humano se une a la calidad del vino.
Este Domaine produce cosechas que crecen en doce hectáreas de viñedos cuidados con agricultura ecológica, al pie del macizo de la Gardiole cerca de Fabrègues. Aquí, la vid no está sola: la pareja de viticultores practica una viticultura radicalmente respetuosa. Replantan setos y fomentan la cubierta vegetal, transformando el viñedo en un verdadero refugio para especies vegetales y animales protegidas.
El espíritu de colaboración se extiende más allá de sus parcelas. Pauline y Jean-Charles trabajan mano a mano con los agricultores vecinos para promover la policultura y garantizar un ecosistema sano. Es un vino que, más allá de sus cualidades aromáticas, cuenta una historia llena de sentido para la viticultura francesa del mañana. Una botella para abrir y brindar, no solo por un hermoso terruño, sino sobre todo por una solidaridad activa.