Más de seis generaciones sucesivas se han arraigado en el Domaine de la Tour Boisée, una joya del Languedoc-Rosellón cuya historia se remonta a 1826. No es solo un viñedo, es un patrimonio vivo. Debe su nombre a una torre medieval del siglo XII, vestigio de las fortificaciones de un pueblo del Aude, que hoy vigila las parcelas como una centinela.
Durante mucho tiempo dirigido por Jean-Louis Poudou, la antorcha ahora se transmite a la familia Guilhem. Este cambio solo ha reforzado la filosofía de la casa: elaborar vinos que honren profundamente su terruño audeño, al mismo tiempo que cultivan una apertura al mundo. En el Minervois, región conocida por su diversidad y su sol generoso, este Domaine revela cosechas que combinan finura y potencia mediterránea.
Su apego a la tierra se traduce en el uso de variedades regionales como la Syrah y el Cinsault, a menudo vinificadas en un estilo que resalta la fruta negra, las notas de garriga y la frescura, como lo demuestran sus vinos AOP Minervois. La Tour Boisée firma un estilo auténtico, capaz de seducir a los paladares más exigentes, demostrando que tradición y modernidad pueden conjugarse con éxito.