Imagine un escenario de pintura maestra: 80 hectáreas de viñedos bañados por una luz deslumbrante, justo al pie de la montaña Sainte-Victoire. Este paisaje grandioso, que en su día fascinó a Cézanne y Van Gogh, es hoy el terreno de juego de Alain y Dorothée Salat. Desde 2012, este dúo apasionado devuelve el prestigio a esta propiedad familiar combinando con maestría el respeto por las tradiciones provenzales y un toque de modernidad bien logrado.
Aquí, el terroir no es cosa de juego. Entre los suelos calcáreos y arcillo-arenosos y las caricias del clima mediterráneo, las variedades de uva principales como Garnacha, Syrah o Vermentino se expresan con una claridad impresionante. La Maison se esfuerza por capturar esta esencia para ofrecer vinos con AOP Côtes de Provence que son verdaderas odas a la frescura.
Nos enamoran especialmente sus rosados de una finura absoluta, reflejos perfectos de la elegancia de este rincón del paraíso. Ya sea para un aperitivo relajado o una mesa gastronómica, las cosechas de la Grande Bauquière aportan ese "pschitt" de energía y distinción que hace viajar al paladar. ¡Es el dominio ideal para quienes quieren poner un pedazo de Provenza y mucho saber hacer en su copa!