Un verdadero flechazo, eso es lo que ancló el Domaine de la Citadelle en el corazón del Luberon, cerca de Ménerbes. En 1990, Yves Rousset-Rouard, originario de Marsella, se enamoró de esta sublime casa histórica y decidió crear allí un laboratorio de alta precisión vitícola. No es solo una historia de encanto provenzal, sino una búsqueda de excelencia que esculpe la identidad de los vinos.
El Domaine de la Citadelle revela un enfoque meticuloso del terroir. Cada variedad de uva se trata con el mayor cuidado, adaptada a su entorno específico para garantizar una expresión justa y vibrante del fruto. El respeto por la vid es una prioridad absoluta: desde 2016, la conversión a la agricultura ecológica protege este rincón de paraíso, asegurando una pureza y autenticidad impresionantes.
Esta exigencia ambiental se combina con un control de los rendimientos. Los vinos ofrecen así una concentración y una finura que cuentan el microclima fresco y la geología única del Luberon. El Domaine firma cosechas que respiran la Provenza, elegantes, simples y alegres. Hoy, este legado continúa floreciendo, impulsado por una transmisión de pasión.