El apego a la isla de la Belleza es una fuerza inquebrantable en el Domaine Casabianca, un lugar cuya historia es tan rica como la de una saga familiar. Todo comienza en 1895 con Jean-Bernardin Casabianca, un hombre de negocios originario de Sollacaro, que pone las primeras piedras de una empresa de vinos y licores. Su hijo, Emmanuel, retoma el legado en 1922. Él es quien insufla una dimensión nacional a su herencia al crear Casanis después de la guerra, sin olvidar nunca sus raíces insulares.
Este amor visceral por su tierra natal llevó a Emmanuel a un proyecto grandioso: la creación, en 1956, de un inmenso viñedo de 470 hectáreas de una sola pieza en la costa oriental. En el lugar llamado Bravone, en la comuna de Linguizzetta, las viñas se extienden, capturando la luz mediterránea y la influencia marítima. Este Domaine revela el orgullo corso, ofreciendo vinos donde el sol generoso de la denominación Corse se expresa plenamente, especialmente a través de las variedades autóctonas como el Nielluccio y el Sciacarello. Un lugar emblemático que combina tradición empresarial y pasión vitivinícola.