Las majestuosas Dentelles de Montmirail protegen un tesoro vitivinícola de Francia. El Domaine Brusset, aunque su historia es la de una familia, brilla gracias a un terroir esculpido por la naturaleza. La aventura comienza realmente en 1986 cuando Daniel Brusset remodela por completo las 70 terrazas de viñas, un trabajo de orfebre que elevó este viñedo al rango de los más bellos de Gigondas.
Hoy, es su hijo, Laurent, quien insufla una energía nueva al Domaine. Bajo la influencia benéfica del Mistral, las cepas prosperan en parcelas excepcionales, especialmente alrededor de Cairanne, beneficiándose de un clima ideal. Esta tierra, generosa y bendecida, reúne todos los elementos para forjar vinos de una intensidad notable, ofreciendo al degustador una concentración frutal y una elegancia que son la firma del Valle del Ródano meridional. La pasión y la transmisión están en el corazón de este éxito familiar, que continúa escribiendo su historia con añadas cada vez más expresivas. El Domaine Brusset firma cosechas que resuenan con la potencia y el carácter de este rincón de Provenza.