Un volcán dormido en el corazón de Languedoc-Rosellón, es la cuna fascinante del Domaine Allegria. Más que un simple terruño, es una tierra de amistad, forjada por la unión de dos familias, los d’Aboville (francesa) y los de la Mota (argentina). Juntas, han insuflado un alma a estas 12 hectáreas situadas sobre suelos volcánicos únicos, ofreciendo una mineralidad y un carácter explosivo a las cosechas.
Este Domaine revela el temperamento de sus viñas, de entre 17 y 40 años, que extraen su fuerza de esta geología singular. Cada racimo se recoge a mano, un gesto meticuloso que garantiza que solo lo mejor de la fruta llegue a la bodega. Esta rigurosidad artesanal, unida a la energía latina de la familia de la Mota, da lugar a vinos de excepción, elegantes y estructurados. Domaine Allegria firma botellas que cantan el equilibrio entre la potencia del Sur y la finura de un suelo raro, prometiendo un magnífico potencial de guarda y aromas intensos de frutas negras y especias. Es la alquimia perfecta de una bella historia y un terruño fuera de lo común.