La majestuosa arquitectura, inspirada en Oriente, del Château Cos d'Estournel parece velar por un tesoro mucho más antiguo: el excepcional terroir de Saint-Estèphe. Ancladas en una magnífica loma de graves profundas, estas viñas se benefician de un drenaje natural y del calor acumulado por los guijarros, un entorno digno de los más grandes Crus Classés del Médoc.
En los años 2000, el equipo del Château Cos d'Estournel se hizo cargo de una parcela vecina, enriqueciendo aún más su patrimonio geológico. Esta adquisición permitió expresar plenamente la potencia y la elegancia que ofrece este suelo único. Cada gesto, desde la viña hasta la bodega, está guiado por una exigencia apasionada para magnificar esta materia prima. Este trabajo de orfebrería da lugar a un vino que combina generosidad frutal y estructura refinada, una botella de Burdeos que encanta los paladares por su profundidad y finura. Encierra la alianza perfecta entre un gran terroir del Norte del Médoc y un saber hacer de excelencia.