En el corazón del Valpolicella, la herencia familiar de los hermanos Fabio y Paolo Zenato late con una energía renovada. Estos nietos de viticultores han elegido el pueblo de Negrar, en el Véneto, como escenario para perpetuar el arte vitivinícola italiano. Cultivan sus 5 hectáreas de viñedos no como una simple explotación, sino como un laboratorio donde el terroir puede expresarse sin restricciones.
El secreto de sus vinos excepcionales reside en el respeto a las tradiciones, especialmente la famosa "Pergola Veronese". Este método ancestral consiste en atar las ramas de la vid en la parte superior para formar un techo de hojas, que ofrece una protección natural y un equilibrio hídrico vital para las uvas. Esta particularidad climática y agronómica es fundamental para las variedades locales como la Corvina y la Rondinella.
Corte Volponi firma cosechas que combinan finura y potencia, capturando el alma auténtica del Valpolicella Clásico. Es el equilibrio perfecto entre el entorno y los ciclos naturales lo que les permite elaborar néctares intensos, reflejo de una pasión transmitida de generación en generación. Esta bodega es una inmersión total en el saber hacer italiano.