Desde América hasta Nueva Zelanda, Clément y Florian Berthier tuvieron que dar la vuelta al mundo para regresar a plantar sus botas en las tierras familiares del Centro-Loira. Su regreso marca la continuidad de una pasión que se ha tejido a lo largo de varias generaciones, en Sainte-Gemme-en-Sancerrois.
La finca firma una obra vitivinícola que brilla en las denominaciones emblemáticas del Valle del Loira: el mítico Sancerre, el elegante Pouilly-Fumé, el auténtico Menetou-Salon y los encantadores Coteaux du Giennois. Esta versatilidad no es casualidad, es fruto de un trabajo arduo iniciado en los años 80 con el Domaine des Clairneaux, y luego consolidado con el de Montbenoit. Hoy, los hermanos honran este legado perpetuando los valores transmitidos, al tiempo que inyectan un toque de modernidad adquirido durante sus experiencias en el extranjero. Cada cosecha es un testimonio del terroir, ofreciendo vinos de una finura y frescura que invitan al placer sencillo y a momentos excepcionales.