Es una singularidad sorprendente para un Gran Cru Classé de Saint-Émilion: el Château Petit Faurie de Soutard concentra toda su energía en la elaboración de un solo vino tinto. Esta rareza en el panorama bordelés moderno es testimonio de una búsqueda de excelencia enfocada.
Esta finca de 8 hectáreas revela su herencia en el corazón de la denominación Saint-Émilion, sus viñas prosperan en un terroir que confiere al Merlot una expresión sublime. Detrás de esta institución está la familia Capdemourlin, cuyo compromiso se fortalece con la experiencia del eminente enólogo Michel Rolland, garantizando una regularidad y una finura notables.
El viñedo, con viñas de unos treinta años, expresa la profundidad y la elegancia típicas de su clasificación. Cada botella, producida en cantidad limitada (alrededor de 42.000 al año), es un homenaje a la tierra y a una tradición renovada, ofreciendo una intensidad aromática que solo los grandes vinos de Burdeos pueden alcanzar. El Château Petit Faurie de Soutard firma un vino donde la estructura y la fruta se responden en perfecta armonía.