La brisa fresca de la Sainte-Victoire sopla sobre el Château Paradis, ofreciendo una climatología ideal para contrarrestar el calor veraniego provenzal. Es en este majestuoso escenario, donde las viñas extraen agua en profundidad gracias a raíces poderosas, que se escribe la historia reciente del dominio.
Desde 2011, Odile y Xavier Thieblin gestionan esta tierra con una convicción profunda: trabajar en total armonía con la naturaleza. Su enfoque no es una simple gestión, es una filosofía donde el cuidado del suelo es primordial para fomentar la vida microbiana. El rendimiento se mantiene deliberadamente bajo, una elección audaz que garantiza una concentración y calidad óptimas en cada baya.
Este Château revela vinos que sorprenden por su elegancia. Es la prueba de que en Provenza, el respeto al medio ambiente unido a una vinificación precisa puede dar lugar a una finura inesperada. Un sorbo, y se percibe inmediatamente la tensión y frescura mineral de este terroir único, que se extiende desde los Coteaux d'Aix-en-Provence hasta el Luberon.