La historia del Château L'Église d'Armens es una cuestión de corazón y memoria, un homenaje a la tradición familiar bordelesa. Es la pasión de Bertrand Martigne, nieto de un comerciante de Libourne, la que dio inicio a esta aventura vitivinícola en 1988. No fue hasta después de adquirir una casa residencial en Saint-Pey-d'Armens y transformar los edificios anexos en bodega que la explotación vio la luz.
Hoy, el viñedo de 6,5 hectáreas es un tesoro ubicado al pie de las laderas de la denominación Saint-Émilion Grand Cru. La identidad de los vinos se forja en un terroir doblemente rico: una capa superficial de arena y sílice que aporta finura y delicadeza, sostenida por un fondo arcillo-calcáreo, garante de frescura y estructura.
Esta unión entre tradición y modernidad está encarnada por Bertrand y su esposa Jocelyne, apoyados por Stéphane Toutoundji. Este enólogo de nueva generación aporta su toque experto para esculpir vinos finos que cantan la elegancia de Burdeos. Château L'Église d'Armens es el testimonio vivo de que una herencia familiar, guiada por la pasión, puede dar lugar a vinos excepcionales.