Un legado arraigado en la historia, eso es lo que revela el Château Les Graves de Viaud. Desde 1850, esta finca ha echado raíces en las laderas de Pugnac, en el corazón de las Côtes-de-Bourg, una longevidad que le valió ser mencionada en el prestigioso Féret desde 1875. Pero la historia toma un giro decisivo en 2010, cuando Philippe Betschart y su familia toman el relevo.
Esta familia de viticultores está impulsada por una búsqueda de equilibrio absoluto con la naturaleza. Su terreno de juego, que se extiende sobre 15 hectáreas de viñedos, bosques y praderas, se cultiva con fervor en biodinámica. Este enfoque no es solo una moda, está en el corazón de su filosofía para reducir la huella ecológica y dejar que el terroir se exprese plenamente.
Las 11,5 hectáreas de viñedos prosperan sobre suelos de gravas arcillosas, acariciados por una exposición plena al sur. Esta geología singular confiere a los vinos una finura estructural y una expresión frutal que cantan la autenticidad de Burdeos. Este Château firma cosechas donde la armonía entre lo antiguo y lo moderno se saborea en cada sorbo.