En el Château les Croisille, el Cahors ya no se limita a ser negro y potente; se afirma como fino, elegante y profundamente respetuoso con su terruño. La historia de esta finca comienza en 1979 en Luzech, en pleno suroeste francés, cuando Cécile y Bernard Croisille, sin provenir de familias viticultoras, deciden escribir su propio capítulo en la denominación. Esta iniciativa, nacida de una pasión pura, revela un hermoso compromiso familiar.
Hoy, sus hijos insuflan un aire de modernidad, haciendo evolucionar el trabajo hacia la Agricultura Ecológica y la Biodinámica, certificando así el enfoque de la finca. Esta elección firme permite que los suelos vivos de Luzech se expresen plenamente, ofreciendo vinos que vibran con frescura. El Château les Croisille revela un saber hacer donde el ser humano y el medio ambiente trabajan mano a mano, firmando Malbecs que celebran tanto la herencia como la precisión. Es la dirección ideal para redescubrir el Cahors, lejos de los clichés, en un estilo digerible y brillante.