El aliento de Bergerac se revela en una copa oscura, casi púrpura, capturando la esencia del suroeste de Francia. El Château Les Berneries, aunque sin una larga historia conocida, se ha impuesto como un embajador vibrante de esta denominación, a menudo eclipsada por sus grandes vecinos bordeleses. Lo que llama la atención de inmediato es la intensidad aromática que emana de la copa: notas profundas de frutas negras, como arándanos y mermelada, se entrelazan con toques especiados, de vainilla, tabaco rubio e incluso cacao y café, frutos de una crianza de doce meses en barricas de roble francés.
Este Château firma vinos donde el Merlot, la variedad reina aquí, expresa toda su riqueza. La vinificación, que pasa por tanques de hormigón termorregulados, permite controlar la extracción para esculpir un paladar a la vez estructurado y afrutado. En la cata, el ataque es redondo y suave, luego la materia se despliega con perfume, dejando un final amplio sostenido por taninos firmes. Es la botella ideal para acompañar platos regionales potentes, desde el confit de pato hasta el guiso de jabalí, y es capaz de desafiar el tiempo hasta 2022. Una hermosa expresión de la Guyena.