Esta propiedad revela un capítulo entero de la historia de Burdeos, erigiéndose con orgullo en Martillac, en el corazón de la mítica denominación de Pessac-Léognan. El Château Latour-Martillac es un Gran Cru Classé de Graves, cuyas raíces se remontan al siglo XII, vestigio de un fortín que controlaba antiguamente la ruta entre Burdeos y Toulouse. Fue en 1930 cuando Alfred Kressmann, seducido por la calidad de los vinos blancos nacidos en una notable loma de grava, lo adquirió y le dio su nombre actual.
Hoy en día, la finca produce vinos que son la expresión perfecta de este terroir excepcional, rico en gravas y con una exposición ideal. En tinto, encontramos una mezcla refinada de Cabernet Sauvignon, Merlot y Petit Verdot que aporta estructura y finura, mientras que los blancos (a base de Sauvignon Blanc y Sémillon) destacan por su elegancia mineral y sus notas cítricas. Se avanza hacia una viticultura comprometida, reconocida por sus prácticas sostenibles (Terra Vitis y HVE), asegurando así vinos profundos, complejos y de gran longevidad, reflejo del prestigio de esta casa familiar.