Una tierra excepcional en Saint-Émilion se revela en cada botella del Château La Paillette Villemaurine. No es una gran propiedad, sino una pequeña parcela cuidada con esmero, donde la herencia se mide por la finura del terroir más que por la extensión en hectáreas. Desde principios del siglo XX, esta finca pertenece a una familia bordelesa apasionada, que protege celosamente este tesoro.
Hoy, es Luc Nebout quien moldea los vinos, perpetuando una tradición donde el Merlot y el Cabernet Franc prosperan codo a codo con los grandes crus de la región. Este microviñedo goza de una ubicación geográfica privilegiada, que garantiza un suelo y un clima ideales para crear vinos de una riqueza excepcional. El Château La Paillette Villemaurine firma así cosechas que capturan el alma de Saint-Émilion, ofreciendo una expresión intensa y elegante de su ensamblaje clásico. Cada añada es un homenaje a esta historia familiar y al carácter único de esta pequeña parcela.