En el Château La Forêt, no solo se cultiva la vid, sino que se celebra la biodiversidad. Esta filosofía singular es la genialidad de Hervé y su compañera Laurence, quienes moldean esta finca familiar en Saint-Julien-Innocence-Eulalie, en la sombra del Bergeracois, en la frontera del Lot-et-Garonne. La pareja retomó el legado de los padres de Hervé en 1998, y Laurence se unió con su propia visión en 2011.
Mucho más que un simple viñedo, este Château es un ecosistema donde conviven en armonía vides, cereales y ciruelas d’ente. Esta policultura permite fortalecer la vida del suelo y el equilibrio natural del entorno, un enfoque que se refleja directamente en la botella. Los vinos expresan una pureza y una franqueza aromática notables, reflejo de un terroir sano y respetado. El objetivo de Hervé y Laurence es claro: ofrecer cosechas generosamente afrutadas que honren la autenticidad de su terroir aquitano. Esta finca revela la riqueza de una agricultura pensada para el futuro.