Cinco generaciones de historia arraigadas en el terroir de la Malepère. Desde 1878, toda la familia Gourdou transmite su pasión, hoy encarnada por Bertrand. Este audaz viticultor cuida 35 hectáreas de viñedos al pie de las majestuosas Pirineos, cultivados con convicción en agricultura 100% ecológica desde 2010.
La identidad de los vinos del Château Guilhem proviene de su ubicación única en el Languedoc-Rosellón. Esta zona, en la frontera de las influencias atlánticas y mediterráneas, ofrece un clima fresco y suelos arcillo-calcáreos ideales. Estas condiciones geológicas confieren a las cosechas de la denominación Malepère un carácter vibrante, lleno de energía, que combina finura aromática y suavidad en boca.
Más que un simple productor, Château Guilhem se afirma como un lugar de vida. Entre el compromiso eco-responsable que guía cada gesto, desde la viña hasta la botella, y una oferta enoturística decididamente original (¡se trata de escape games en pleno viñedo!), esta finca demuestra que se puede unir tradición y espíritu pionero. Una Casa esencial para captar la energía del Languedoc de hoy.