La visión de Edouard Barkhausen, ingeniero agrónomo de formación, es el punto de partida de este Château du Grand Roc. Después de años dedicados a ofrecer consejos, decidió aplicar su propia experiencia en Bergeracois al retomar esta finca de 10 hectáreas. Lo que llama la atención de inmediato es el compromiso radical con la vida: el viñedo está certificado como orgánico desde hace unos treinta años e incluso integra prácticas de biodinámica, especialmente con la presencia de setos, esenciales para la biodiversidad local.
El viñedo prospera en un terroir de arcillo-calcáreo acariciado por el río Dordoña. Esta proximidad fluvial ofrece un microclima único, favorable a la expresión pura y afrutada de las uvas. Edouard Barkhausen es un neoviñador que cultiva su tierra con una filosofía clara: el respeto al suelo es la clave para obtener vinos de una finura y elegancia excepcionales. Château du Grand Roc es más que un vino, es un manifiesto de la viticultura sostenible, una botella vibrante que cuenta la historia de un apasionado que ha regresado a las raíces del suroeste.