Un pasado milenario resurge en las puertas de Saumur. El Château d'Éternes no es solo un nombre; es un fragmento de la historia del Valle del Loira, cuyas viñas están documentadas desde el siglo IX. Restaurado con un fervor contagioso desde los años 1990, este castillo revive la nobleza de su terruño.
Esta tierra de arcilla y piedra caliza, bañada por un sol generoso, se extiende sobre 15 hectáreas. Aquí es donde el Cabernet Franc y el Chenin encuentran su elegancia para ofrecer vinos que combinan finura y profundidad. El Château d'Éternes revela una trilogía seductora: tintos que prometen una buena guarda, blancos llenos de refinamiento y burbujas finas elaboradas según el método tradicional. Más que un encuentro entre tradición y modernidad, es un compromiso total con una viticultura sostenible que moldea la identidad de cada cosecha. Estos vinos cuentan una historia donde el respeto por el tiempo y el medio ambiente da lugar a botellas de una precisión notable. El dominio firma una hermosa armonía entre patrimonio y vanguardia.