El compromiso ecológico es el motor que impulsa las 20 hectáreas del Château des Garcinières. En Cogolin, en pleno corazón de las Côtes de Provence, Stéphanie Valentin y su maestro de bodega Richard Chagny han apostado por una viticultura más saludable. Este dominio es mucho más que un lugar de producción; es un laboratorio al aire libre, cuya transición hacia la agricultura ecológica fue coronada con la certificación Bio desde la cosecha de 2020.
Este dúo apasionado orquesta una sinfonía donde se encuentran la finura y la complejidad. Sus cosechas capturan el alma de Provenza, ofreciendo sabores típicos que encantan el paladar. Cada botella es testimonio de un terroir soleado, donde el respeto por la naturaleza se traduce en vinos de una pureza deslumbrante. Su enfoque, que combina la tradición provenzal con la modernidad ambiental, eleva al Château des Garcinières al rango de referencias que benefician tanto a la tierra como al paladar.