Imagina una fortaleza medieval en el corazón de las Graves, en Cadaujac. El Château d'Eck no es solo una finca vitivinícola; es un fragmento de la historia de Burdeos que tiene sus raíces en la Edad Media. Originalmente llamado Château Freytets, fue donado al capítulo de Saint-André desde el siglo XII, y hasta el futuro Papa Clemente V se alojó allí. Un legado que atraviesa los siglos, simbolizado por las piedras auténticas de su construcción.
En 1824, François Eck, quien lo heredó por matrimonio, puso su nombre a esta leyenda. Hoy, este viñedo de 5 hectáreas, ubicado dentro de la prestigiosa denominación Pessac-Léognan, elabora vinos que son la expresión perfecta de este terroir excepcional. Las variedades tintas, principalmente Merlot y Cabernet Sauvignon, encuentran aquí un lugar ideal para expresar su potencia y finura. Cada cosecha revela la profundidad y el equilibrio que confiere esta tierra bordelesa, donde la tradición histórica se combina con las mayores ambiciones enológicas contemporáneas. Un verdadero escenario de cine para un gran vino.