El alma del Valle del Cher susurra la historia del Château de Thésée, un lugar donde la viticultura es una vocación milenaria. Imaginen: desde 1245, los monjes de la Abadía de Pontlevoy ya trabajaban estas laderas, llamadas el Coteau du Bouc, sentando las bases de lo que hoy es uno de los terroirs más prestigiosos de Touraine.
Hoy, es la alquimia entre François Gilbert y Philippe Gaillard la que impulsa una nueva vida a este viñedo histórico. Quedaron cautivados por la singularidad de estas vertientes orientadas al sur. ¿El secreto de este Château? Un suelo calizo y pobre, de una riqueza histórica indiscutible, que obliga a la vid a enraizar profundamente. Esta tensión mineral, combinada con una gestión natural y abundante del agua, asegura un desarrollo perfecto de las uvas. Así, el Château de Thésée se eleva no solo como un monumento de piedra, sino como un testigo vibrante de la tradición ligérienne. Es un vino que cuenta, con finura y carácter, la historia del Loira.