Agricultor de padre a hijo desde 1640, el Château de Monségur encarna la herencia viva de las Côtes de Bordeaux. Más que una simple finca, es una línea ininterrumpida que honra su terruño, logrando el desafío de modernizar las prácticas ancestrales. Después de décadas dedicadas a la agricultura extensiva, la pasión llevó a la familia de nuevo a la esencia del vino, con una profunda necesidad de creatividad y renovación.
Este Château revela el alma de sus suelos arcillo-calcáreos, típicos de la margen derecha bordelesa. El viticultor despliega una agronomía fina, dominando las técnicas culturales para favorecer una biodiversidad esencial para la expresión del fruto. Las variedades principales de la mezcla, como el Merlot y el Cabernet Franc, encuentran allí un equilibrio perfecto, sublimado por vinificaciones precisas. Largas fermentaciones y métodos de extracción suaves, como el atrapado y el despalillado, esculpen vinos afrutados y estructurados, que celebran la riqueza de su denominación. Es el matrimonio exitoso entre la experiencia agrícola y el arte de la viticultura, que da lugar a cosechas que se degustan como un capítulo de historia.