Es una historia tejida por cinco generaciones de pasión y, más recientemente, dirigida por tres generaciones de mujeres que dan identidad al Château de l'Engarran. A las puertas de Montpellier, este lugar no es solo un viñedo, sino una Folie del siglo XVIII, clasificada como monumento histórico, que despliega orgullosamente su parque "a la francesa".
El alma del Château se expresa en el corazón del terroir de Saint-Georges d'Orques, reconocido por sus suelos de gravas y sus brisas mediterráneas que moderan el calor. Hoy, Constance y Diane, las actuales herederas de la familia Grill, perpetúan este saber ancestral con una energía moderna. El Château de l'Engarran crea vinos que afirman su autenticidad y elegancia, una verdadera alta acrobacia. Cada cosecha refleja esta alquimia entre un patrimonio excepcional y la precisión de una viticultura que honra la complejidad de su origen.