Hay lugares donde la historia se escribe con mayúscula y mucha pasión. En lo alto del pueblo de Corneilla-del-Vercol, este castillo feudal impone su majestuosa presencia entre los viñedos. Hoy, Philippe Jonquères d'Oriola lleva las riendas de este importante viñedo, enarbolando el nombre legendario del Rosellón.
Aquí, la búsqueda de la excelencia es un asunto de familia. El nombre Jonquères d'Oriola resuena mucho más allá de las bodegas y ha llenado de orgullo a Francia gracias a las hazañas olímpicas de Pierre en equitación y de Christian en esgrima. Esa misma disciplina y búsqueda de la perfección se reflejan ahora en cada botella que sale de la propiedad.
En estas tierras catalanas bañadas por el sol, la casa elabora vinos con carácter, generosos y profundos, que capturan toda la energía del sur. Entre la tradición feudal y la ambición moderna, la finca ofrece una gama de botellas que nunca carecen de elegancia. Es la parada ideal para los amantes de los vinos que cuentan una historia de terruño, deporte y victorias. ¡Una joya del Languedoc-Rosellón que hay que descubrir cuanto antes para disfrutar de momentos compartidos!