El alma del Périgord se expresa en cada botella del Château Combrillac. A pocos kilómetros de Bergerac, este viñedo de 15 hectáreas es un verdadero manifiesto a favor de la biodiversidad, buscando activamente responder a la monocultura de la vid. El compromiso con la agricultura ecológica no es solo una certificación aquí, es una filosofía diaria que preserva el ecosistema local.
El Château Combrillac es mucho más que un simple productor de vinos; crea bebidas con carácter, pensadas para suscitar una reacción, una emoción fuerte. El pequeño tamaño del dominio y su ubicación geográfica privilegiada (Prigonrieux) permiten un trabajo de gran precisión, asegurando que el equilibrio natural nunca se rompa. Cada cosecha es el reflejo de un terroir arenoso arcilloso mezclado con grava (típico de la región Bergerac/Duras), ofreciendo vinos suntuosos y elegantes que enaltecen los colores del Suroeste. La exigencia de calidad es la brújula de esta Casa, que firma vinos auténticos que hablan directamente al paladar.