Un castillo majestuoso, completamente reconstruido en 1731, contempla orgulloso la Gironda, erigiéndose sobre las colinas arcillo-calcáreas de la margen derecha, justo frente al Médoc. Este encuentro histórico ancla al Château Charron en el corazón de la denominación Blaye Côtes de Bordeaux, asegurándole una exposición sur-sureste ideal para la madurez de las uvas.
Este castillo revela una fascinante dualidad entre sus vinos. Si los tintos se elaboran con una mayoría de Merlot (80%) para ofrecer redondez y dulzura, es con sus blancos donde la propiedad afirma su carácter singular. Raro en la región, el Sémillon domina la mezcla con un 70%. Es esta preeminencia la que esculpe las cuvées blancas, ofreciéndoles una untuosidad suntuosa, una textura profunda y una amplitud aromática fuera de lo común. Château Charron es una dirección imprescindible para quienes aman los Bordeaux que no se conforman, sino que siempre buscan sorprender por su elegancia y riqueza.